La Fundación establece criterios propios de trazabilidad en el origen y el destino de los fondos económicos propios, bajo los principios de las finanzas éticas, sociales y solidarias.

En el caso del origen, quedan completamente excluidas las que tengan su origen en:

  • La producción y venta de armamento y las prácticas económicas que denigren a las personas y que potencien los juegos y casinos.
  • El apoyo a regímenes políticos dictatoriales.
  • La utilización de mano de obra infantil, violación de las normas de seguridad y salud en el trabajo, realización de expedientes de reducción de plantilla injustificados, carencia de normas de igualdad de acceso a puestos de trabajo o de conciliación de la vida personal y laboral.
  • La destrucción del medio ambiente, contaminación del suelo, agua, el aire, producción y distribución de pesticidas, producción de energía nuclear, etc.
  • La experimentación con animales.
  • La especulación financiera y la utilización de paraísos fiscales.
  • Agricultura intensiva, biotecnología y manipulación genética.
  • El uso de madera tropical como materia prima o la tala de bosques tropicales.
  • Un comportamiento comercial y publicitario tendencioso, y mediante la manipulación de los consumidores.
  • Cualquier modo de clientelismo político y corrupción.
  • Los monopolios económicos

Al mismo tiempo, el destino de los fondos económicos de la Fundación solo pueden tener por objeto los fines sociales para la cual fue creada, con los siguientes criterios positivos:

  • La creación de empleo estable y de calidad, con especial preferencia por las cooperativas, entidades de economía social y solidaria y empresas e iniciativas de inserción laboral de colectivos en dificultades.
  • La producción de bienes y la prestación de servicios de calidad y a precios asequibles, primando en lo posible la utilización de materiales naturales o de la menor elaboración.
  • La articulación de mercados sociales y de modelos económicos basados en la intercooperación y las prácticas de la economía solidaria.
  • La prestación de servicios de calidad y otras ayudas a personas con diversidad funcional.
  • La conservación y reproducción de la energía mediante la utilización de fuentes sostenibles y no contaminantes o la realización de actividades que potencien aquellas, como la rehabilitación de viviendas utilizando criterios de sostenibilidad y ahorro energético.
  • El reciclado de materiales y productos, así como de su empaquetado y la minimización de residuos.
  • La reducción de los procesos de distribución, en especial del transporta a largas distancias.
  • La adopción de políticas medioambientales y apoyo a iniciativas sociales.
  • Iniciativas a favor del desarrollo local.
  • La igualdad de oportunidades de género en sus actividades de producción de bienes y prestación de servicios.
  • La transparencia en la gestión económica y financiera.
  • Las relaciones internacionales transformadoras, basadas en la colaboración horizontal, con las áreas económica y socialmente precarias de cualquier ubicación geográfica.
  • Las acciones que conduzcan al empoderamiento de las minorías desfavorecidas residentes en el Estado español.