«Dadme posibles, que si no me ahogo»

Gilles Deleuze

Otra forma de fundacionar es posible.

Esto nos lo decíamos y nos lo decimos. El debate sobre el papel de la Fundación nos ha ocupado muchas horas compartidas de trabajo y deliberación, especialmente sobre el encaje en la tarea general de Coop57, que se sintetizó en la ‘teoría del vacío’: llenar de propuestas y proyectos aquellas esferas donde no estábamos llegando. Aprendiendo de las experiencias de las últimas dos décadas de economía social y cooperativa (de sus potenciales, sus límites y sus retos), prestando atención y escuchando a los movimientos sociales y conectados con las iniciativas que en todo el mundo construyen alternativas cotidianas, la Fundación trabaja en red, desde la propia base social del Coop57 y tejiendo nuevas complicidades para la transformación social y económica.

La Fundación se rige doblemente por los principios cooperativos de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) (adhesión libre y voluntaria, control democrático, participación económica y social, autonomía e independencia, educación y formación, intercooperación, compromiso con la comunidad) y por los principios universales de las finanzas éticas (ética aplicada, participación, coherencia, transparencia e implicación).