La educación pública vuelve a la calle: miles de personas llenan el paseo de Gràcia

El movimiento en defensa de la educación pública volvió a tomar las calles de Barcelona este sábado con una nueva manifestación masiva que reunió a más de 25.000 personas. Convocada por los sindicatos USTEC, CGT, Intersindical, CNT y COS bajo el lema «Paremos la emergencia social y educativa», la marcha partió de los Jardinets de Gràcia a las 11.30 de la mañana y bajó por el paseo de Gràcia en un ambiente festivo y con muchos participantes vestidos de amarillo, el color elegido por los sindicatos como distintivo de este ciclo de movilizaciones.

En la manifestación participaron docentes, familias y estudiantes, con la presencia de la federación de asociaciones de familias de alumnos aFFaC y el apoyo de movimientos sociales de ámbitos como la vivienda y la sanidad, así como de parte de las fuerzas políticas de la oposición.

La convocatoria llega en un momento de máxima tensión en el sector. Diez días antes, el profesorado había rechazado en consulta el preacuerdo alcanzado entre el Departamento de Educación y algunos sindicatos , y días más tarde una jornada de huelga había vuelto a vaciar las aulas. Los convocantes denuncian que la crisis educativa no tiene precedentes y exigen al gobierno del PSC un compromiso firme con la enseñanza pública y la apertura urgente de un proceso de negociación que implique a todos los agentes políticos y sociales.

Si no hay avances antes del final del verano, el movimiento tiene previsto intensificar la presión en otoño. Las próximas citas ya están marcadas en el calendario: el miércoles 18 de junio, la plataforma Revolució del 0-3 Catalunya tiene convocada una huelga para denunciar la precariedad de los profesionales de la educación infantil, y el sábado 20 de junio se celebrará una asamblea educativa para preparar la estrategia de cara a la temporada que viene.

COLABORA CON LA CAJA DE RESISTENCIA

Nos unimos con Regularización Ya! Catalunya para fortalecer la red que acompaña a miles de personas en el proceso de regularización

La campaña “La regularización es ahora” quiere recaudar 20.000 euros para sostener el acompañamiento jurídico, comunitario y administrativo de personas migrantes ante las barreras burocráticas que dificultan el acceso efectivo a los derechos.

La Fundación Coop57 y Regularización Ya! Catalunya impulsan la campaña “La regularización es ahora”, un llamamiento a la solidaridad colectiva para reforzar las redes de apoyo que, desde la autoorganización migrante y comunitaria, están acompañando a miles de personas en el proceso de regularización extraordinaria.

Esta regularización representa una oportunidad histórica de justicia social para muchas personas que ya viven, trabajan y sostienen la vida en nuestros barrios, pero que continúan excluidas por la irregularidad administrativa. Sin embargo, entre el reconocimiento formal de un derecho y la posibilidad real de ejercerlo hay a menudo un camino lleno de obstáculos: burocracia, tasas, barreras digitales, falta de citas, formularios complejos y saturación administrativa.

Ante este laberinto administrativo, que actúa como una frontera más y que afecta especialmente a las personas migrantes, las comunidades organizadas han construido redes de apoyo mutuo, asesoramiento y acompañamiento. La campaña quiere dar apoyo económico a estas estructuras colectivas para que puedan seguir haciendo posible la regularización desde abajo.

Los recursos recogidos se destinarán a cubrir necesidades como el acompañamiento jurídico y comunitario, la tramitación de expedientes complejos, la emisión de certificados de vulnerabilidad, la orientación administrativa y digital, el pago de tasas y la traducción de documentos.

Regularización Ya! es un movimiento construido desde lo colectivo, la autogestión y la fuerza migrante en defensa de los derechos y la dignidad. En Catalunya, este compromiso ya se expresó con fuerza durante el proceso de la #ILPRegularización, en el que el territorio aportó más firmas que ningún otro del Estado.

Ahora, la Fundación Coop57 hace un llamamiento a sumarse a esta caja de resistencia con aportaciones de 10, 20, 50, 100, 200 euros o más, para garantizar que nadie quede fuera por falta de recursos o de acompañamiento.

La regularización es ahora. Somos la red que sostiene.

PUEDES HACER TU DONACIÓN AHORA

Colabora con la Fundación: 10 años arraigando lo que importa

Hace diez años, Coop57 sembró una semilla para poder apoyar no solo iniciativas económicamente viables, sino también aquellos proyectos que son imprescindibles para transformar la realidad, pero que no encajan en los modelos de financiación tradicionales.
Así nació la Fundación Coop57.

Desde entonces, hemos apoyado proyectos de cuidados, iniciativas culturales, comunitarias, de solidaridad internacional, hemos impulsado la autogestión de espacios y alternativas que sostienen la vida al margen de las lógicas lucrativas.
Ahora queremos seguir arraigando. Arraigando comunidad, interdependencia, vidas dignas, autonomía, alternativas que nos permitan proyectar futuros deseables.

Te animamos a continuar nutriendo las raíces que nos sostienen y nos permiten seguir construyendo juntas, a través de una donación.

¡Gracias por seguir ahí!

CostureArte: el arte hecho costura

En un mundo donde el fast fashion domina el mercado y la exclusión social afecta especialmente a las mujeres racializadas y migrantes, surge CostureArte como una respuesta valiente y transformadora. Esta iniciativa no es sólo una cooperativa de costura; es un acto de resistencia, un llamado de esperanza y una demostración palpable de que otras formas de hacer economía son posibles.

CostureArte nace del encuentro de tres mujeres extraordinarias —Juana, Diana y Rosalía— que decidieron no esperar a que otros les dieran oportunidades, sino crearlas por ellas mismas, en relación con la comunidad que las rodea. Tres procesos de migración transnacional que se entrelazan como hilos en un tejido, formando algo más fuerte y hermoso que la suma de sus partes individuales. «Queremos contar con ustedes no solo porque vamos a cumplir un sueño nuestro, sino también porque vamos a ayudar a cumplir muchísimos sueños más», nos dicen las fundadoras de CostureArte.

Esta es la historia de cómo un curso de costura creativa en la Asociación Arraianas se convirtió en el germen de un proyecto que aspira a transformar no solo prendas de vestir, sino vidas enteras. Es el testimonio de que la Economía Social no es una utopía, sino una realidad tangible que se construye día a día, puntada a puntada.

No se trata solo de una cooperativa de costura. Se trata de apostar por un modelo de sociedad donde las mujeres migradas no son víctimas esperan ayuda, sino de sus destinos, que construyen en comunidad. Se trata de demostrar que la economía social no es una utopía académica, sino una realidad que se construye con el apoyo comunitario.

Las huelguistas aguantan el pulso con firmeza y esperanza, pero los tiempos se dilatan

Durante los últimos cinco meses, casi 1.000 personas han hecho aportaciones solidarias a la caja de resistencia para las huelgas de alquiler que estamos impulsando el Sindicat de Llogateres de Catalunya, el Sindicato de Inquilinas de Madrid y la Fundació Coop57. Estas huelgas son un paso valiente y necesario en la conquista de nuevos derechos sindicales y en la lucha por el derecho a la vivienda. Desde el primer momento supimos que ganarlas sería imposible sin un movimiento solidario fuerte detrás y una caja de resistencia que brindara acompañamiento jurídico a todos los hogares que se han puesto en huelga, actualmente unos 170.

A cinco meses de la apertura de la caja de resistencia, ya hemos recaudado casi 100.000€. Y en el camino, la lucha contra dos de los mayores caseros del Estado español ha empezado a dar frutos.

Por un lado, en Catalunya, las inquilinas de La Caixa presentaron una demanda colectiva para exigir la devolución de más de 300.000€ en concepto de IBI cobrado de forma fraudulenta. A la espera de su resolución, la huelga de alquileres iniciada en abril continúa, y La Caixa, en lugar de sentarse a negociar, está amenazándolas con demandas judiciales. Son 68 familias que se mantienen firmes con el objetivo de lograr que terminen las expulsiones, se pare la privatización y todas las viviendas protegidas de La Caixa pasen a manos públicas. La solidaridad con las huelguistas es más importante que nunca

Por otro lado, en Madrid, un centenar de hogares del tercer arrendador más grande del Estado se declararon en huelga parcial de alquileres para denunciar cláusulas abusivas que imponía el fondo. Hace apenas un mes, el juzgado reconoció la ilegalidad de seis de esas cláusulas, dando la razón a las inquilinas y obligando al fondo a devolver miles de euros.

El movimiento solidario con la huelga de alquileres es generoso y decidido. La lucha de las 170 familias que actualmente están en huelga es firme y sigue adelante. Los gastos judiciales que supondrá protegerlas cuando comiencen a llegar las demandas por impago aún son imprevisibles. La lucha avanza de forma favorable, pero con unos plazos más dilatados de lo que esperábamos. Por eso, hemos decidido fijar un objetivo económico menor en esta primera campaña de recaudación, que se alargará hasta el 30 de septiembre. Después de esta fecha, el número de cuenta de la caja de resistencia para las huelgas de alquiler seguirá operativo para seguir recibiendo aportaciones.

Consolidar las huelgas de alquiler como herramienta de lucha dentro del repertorio de acción sindical por el derecho a la vivienda será un camino lento y largo. Las huelgas contra Nestar-Azora y La Caixa son un primer paso, un pulso contra los principales arrendadores del Estado que estamos manteniendo con firmeza, paciencia y buenas previsiones. Pero aún queda mucho camino para consolidar la huelga como herramienta de lucha y poder extenderla a nuevos conflictos en todo el territorio. Hacerlo posible dependerá del compromiso de todas.

Emprius, Coop57 y la Fundación Coop57 firman un acuerdo de colaboración para hacer una apuesta compartida por el mundo rural

Desde la Fundación Coop57 celebramos la firma de un acuerdo de colaboración a tres bandas con Emprius y Coop57, que nació del compromiso mutuo por impulsar una economía social y solidaria arraigada al territorio y con vocación transformadora.

Este acuerdo consolida una alianza estratégica para reforzar el apoyo a proyectos comunitarios y transformadores en el ámbito rural, en línea con la voluntad de ampliar los instrumentos de financiación y acompañamiento que ponemos al servicio de las iniciativas colectivas. Emprius, así, ayuda al camino de favorecer la continuidad y el despliegue de proyectos de base comunal que fortalecen el tejido rural desde una perspectiva de soberanía y justicia social.

El acuerdo también recoge un compromiso de continuidad institucional: en el caso hipotético de disolución o cierre de Emprius, su capital y patrimonio serían traspasados a la Fundación Coop57. De esta forma, se establece un mecanismo de protección para garantizar que los recursos acumulados continúen destinándose a fines afines y transformadores, tal y como establece el marco normativo de las fundaciones.

Para la Fundación Coop57, este acuerdo representa un paso más en la articulación de alianzas estratégicas con agentes que comparten valores y horizontes de transformación. Estamos convencidos de que la colaboración con Emprius y Coop57 refuerza la capacidad colectiva de construir alternativas viables y arraigadas, especialmente en un mundo rural que queremos diverso, vivo y comunal.

Termina el programa Germinador Social

Después de seis ediciones, ponemos punto y final al Germinador Social. Ha sido un camino apasionante, lleno de energía colectiva, aprendizajes y proyectos transformadores.

Queremos daros las gracias a todas las personas, cooperativas e iniciativas que ha participado, aportando su ilusión y esfuerzo por construir un modelo energético más justo y sostenible. Sin vosotras, esto no hubiera sido posible. Y queremos agradecer también a todas las personas, más de veinte, que han hecho de jurado a lo largo de las seis ediciones.

Durante estos años hemos impulsado 38 proyectos de innovación social en la transición energética, tejiendo alianzas, abriendo caminos y demostrando que otra forma de hacer es posible. Hemos conectado redes, compartido conocimiento y ayudado a crecer iniciativas con impacto real.

Todo final tiene un porqué. Y en el caso del Germinador Social, el contexto político y energético ha cambiado mucho desde los inicios de esta aventura; el modelo en el que se basaba el Germinador no podía aportar todo lo que los proyectos necesitan actualmente. Por eso creemos que es el momento de repensar cómo seguir apoyando la transición energética de la manera más efectiva.

Seguimos viendo la necesidad de impulsar proyectos transformadores y esperamos que las experiencias de estos años sean una semilla para futuras iniciativas.

¡Gracias por haber formado parte de este camino!

Fundación Coop57 y Som Energia

Sostener la vida en Palestina, oficio a oficio.

En Palestina, sostener una panadería, un taller de costura o un campo de olivos no es solo una forma de ganarse la vida: es una forma de resistir. En medio de una ocupación que arrasa tierras, encarcela personas, bombardea mercados y bloquea territorios, miles de palestinas y palestinos se levantan cada día para sembrar, cocinar, coser, transportar, cuidar. Son oficios que sostienen a comunidades enteras. Y que, por eso mismo, también son atacados.

Frente a esta realidad, la Fundación Coop57 nos hemos propuesto apoyar la autonomía de la economía solidaria palestina. Lo hacemos a través de una herramienta concreta de la economía popular palestina: el proyecto DAMAN: un sistema de Garantía Solidaria de Crédito que garantiza los micropréstamos de  pequeñas iniciativas —muchas de ellas lideradas por mujeres— incluso en un contexto de guerra y ocupación, cuando el riesgo (de impago) es tan grande que imposibilita la financiación de la actividad económica. Si un negocio es destruido o una trabajadora encarcelada, DAMAN cubre parte del préstamo (hasta el 80%), compartiendo el riesgo con las entidades de microfinanzas.

Desde la Fundación Coop57, lanzamos esta campaña para recaudar fondos que refuercen ese sistema de garantías y permitan que la economía social palestina siga en pie. Porque creemos que la solidaridad financiera también es una herramienta de resistencia y el crédito puede ser un recurso de autonomía y cuidado. Porque mientras nuestros países financien el genocidio y la ocupación con el comercio de armas y silencios cómplices, nuestras redes financiarán la economía popular que sostiene la vida digna en Palestina.

Esta campaña es una apuesta por la justicia económica. Una propuesta concreta para quienes creemos que la economía debe estar al servicio de las personas, y que la solidaridad internacionalista también pasa por fortalecer las redes de resiliencia de quienes luchan por una vida digna mientras resisten al colonialismo.

El proyecto Amillubi suma 190.000 euros gracias las donaciones de ciudadanos y agentes en los primeros seis meses

La campaña, en términos globales, ya ha recogido 282.478 euros superando las mil donaciones en los primeros seis meses

Biolur tiene como objetivo la adquisición del caserío Amilibia de Zestoa y sus tierras y la puesta en marcha de proyectos agroecológicos de cultivo ligados a la soberanía alimentaria. Para ello, entre otras iniciativas, inició una campaña de recogida de fondos en diciembre y fijó un plazo, para cubrir la primera fase, hasta finales de mayo. A la hora de poner un número al objetivo, se planteó el gran reto de conseguir 150.000 euros en la campaña por internet y lo conseguido por esta vía no es baladí: 142.734 euros. Valoran tanto la cantidad de dinero recogido como la amplia comunidad que ha aportado al proyecto. En el ejercicio de la transparencia quiieren explicar los números en detalle, a través de esta nota.
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Amillubi, donde la tierra late

Arranca una campaña solidaria de micromecenazgo de 150.000 euros, con el apoyo de de Koop57 Euskal Herria y la Fundació Coop57, para impulsar el proyecte

En la costa de Gipuzkoa, en el meandro del río Urola, está el caserío Amillubi y sus terrenos. El municipio es Zestoa y este pequeño paraíso de la naturaleza se encuentra en el núcleo de Iraeta. En un contexto de despoblación del suelo agrícola en Euskal Herria, el proyecto Amillubi nace con el objetivo de convertir la tierra en un bien común a través de un movimiento agroecológico que trabaja para que la ciudadanía tenga alimentos y los campesinos un espacio para cultivarlos.

En este camino hacia la soberanía alimentaria, el objetivo principal del proyecto es convertir Amillubi en un bien colectivo a través del cual asegurar el acceso de la población a alimentos autóctonos y saludables, que los agricultores puedan cultivar las tierras de manera digna, proteger la tierra tanto de la especulación como de la artificialización y fortalecer el sector primario y nuestro sistema alimentario.

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